FRAGMENTOS LEIDOS DE LA OBRA
HOSPITAL CLÍNIC.
"Todos los soldados más o menos
útiles estaban siendo sacados del lugar con urgencia, tal vez para llevarles a
combatir, tal vez para trasladarlos a la última resistencia, Valencia, tal vez
para conducirlos a Francia. Los muy malheridos tenían dos opciones: quedarse y
afrontar lo que pudiera pasar tras su apresamiento o ser metidos como sardinas
en lata en los transportes que todavía pudieran quedar para marcharse Barcelona
con dirección a la frontera formando largas colas de resignación. Ninguna
opción era buena. Las dos eran tan malas como morirse por el hambre, el frío o
el agravamiento de sus heridas. Algunos eran casi niños. La Quinta del Biberón.
La vida se les caía encima y ellos miraban todo con ojos de no entender por
qué. Su mundo se desvanecía. Las personas iban y venían envueltas en sus
propios pensamientos, ajenas a lo demás."
La situación que engloba este fragmento
es el siguiente: Después de que Reme, la madre de Merche (la desaparecida)
pidiese ayuda a Miquel, este va al hospital a pedirle a uno de los últimos
médicos que hay (Bartomeu Claret) si ha visto a Merche. Se encuentra este
panorama al entrar al hospital.
CASA DE REME, SANT GABRIEL.
"Miquel Mascarell se acercó un poco
más al cadáver, procurando no pisar la sangre. Se arrodilló a su lado y lo miró
con una mezcla de ternura y dolor. Veinticuatro horas antes Reme le había pedido
ayuda. Un grito en el desierto. Y de hecho no hizo más que quitársela de encima,
aunque luego entrase en el hospital a preguntar, y aunque estuviese allí a
primera hora de la mañana para ver si su hija había regresado. En la comisaría
se la quitó de encima. Ahora estaba muerta."
Un día después de que Reme le pidiese
ayuda a Mascarell apareció muerta en el portal de su casa. Parecía que se había
tirado del balcón del 4rto piso suicidándose. Miquel al ver la escena pensó que
era muy extraño que se hubiera suicidado sabiendo que su hija estaba
desaparecía por lo que decide ir al piso. Allí descubre marcas de golpes y
objetos en el suelo. En ese momento empieza a investigar también un asesinato.
CASA DE PARTO, GIRONA CON VALENCIA.
"Miquel Mascarell se guardó la fotografía
de Merche en el mismo lugar, el bolsillo izquierdo de su abrigo, y se dispuso a
sacar el periódico del derecho. No llegó a culminar su acción. Una mujer que se
protegía con una mantelina dobló la esquina opuesta a la suya y se introdujo en
el edificio en el que vivía la amiga del objeto de sus pesquisas. Le bastaron
tres pasos para atisbar el interior del vestíbulo y verla en la garita
acristalada de la portería, acomodándose bajo una manta con la que pensaba
cubrir sus piernas."
La búsqueda de Marche lleva a un misterioso novio,
Oriol. Oriol dijo que ya no estaban juntos y que últimamente pasaba mucho tiempo
con una amiga llamada Parto. Mascarell se encamina a su casa pero al llegar allí
la chica no está, cuando está hablando con un hombre de la calle, la chica
aparece pero al explicarle todo lo que está sucediendo, se echa a correr y
desaparece.
CASA DE LLUÍS, VALENCIA CON SILÍCIA.
"Mientras caminaba, intentó hacerse
un mapa de la realidad, o mejor decir de la nueva realidad. Patro Quintana
había conocido a Jaume Cortacans. Nada menos. Desde luego, eso significaba que las
ovejas volvían al redil. La mayoría de familias burguesas de Barcelona habían preferido
abandonar la ciudad al empezar la guerra, para refugiarse en sus casas de campo
o en lugares donde pudieran pasar más inadvertidas."
Después de la escapada de Parto, Miquel
se las arregla para encontrar a su novio, Lluís. Desgraciadamente este está en
el frente por lo que su madre le explica que Parto había comenzado a salir con
Jaume Cortacans, el hijo de uno de los hombre más ricos de Barcelona antes de
la guerra.
PLAZA BONANOVA.
"Por aquella zona no había nadie.
No tan sólo se trataba de que fuera el extrarradio, las afueras de Barcelona; probablemente
también subsistía el miedo a la presencia de las primeras tropas entrando en
ella. A ambos lados se abría un desierto silencioso formado por campos y
algunas pequeñas villas ajardinadas. ¿Quién iba a caminar por allí? Y sin
embargo el presentimiento se reprodujo. Antes de llegar a la plaza de la Bonanova
tuvo la certeza final. Alguien le seguía."
Después de ir a casa de los Cortacans,
el señor Pascual mando a su hombre de confianza a encargarse de Miquel. Por
suerte se pudo esconder. Escaba claro que los Cortacans escondían algo, pero
Mascarell no lo podía demostrar, por ahora.
AVENIDA DEL TIBIDABO.
"Iba a preguntar de qué había
muerto pero ya no tuvo tiempo. Franqueó la puerta del depósito y entraron en el
reino del silencio final. La cámara estaba mucho más fría que el resto de las
dependencias hospitalarias. En ella contó media docena de cuerpos, todos
cubiertos con sábanas. El médico se acercó al del extremo de la izquierda y,
sin mediar ninguna otra palabra, retiró el embozo, liberando el rostro del cadáver
de su encierro para que su compañero pudiera verlo. Miquel Mascarell soltó el
aire que había retenido sin darse cuenta en sus pulmones."
Después de llegar a su casa recibió un
aviso de un cadáver de una chica de unos 15 años muy guapa. Mascarell se
encamino al hospital y allí le enseñaron el cadáver de Merche, su cuerpo tenía
heridas y hematomas y había muerto por desangro después de que la violaran. La
encontraron entre unos arbustos en la avenida del Tibidabo, llevaba muerta 2 o
3 días, justo las fechas cuando desapareció.
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